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URUGUAY PROFUNDO
Calera de las Huérfanas: pasado y presente


   
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Las Misiones Jesuíticas

Las Misiones Jesuíticas se caracterizaron por predicar el evangelio a lo largo del los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay, formando 48 reducciones conocidas con el nombre de “Misiones”, “Doctrinas” o “Pueblos”, integradas algunas por más de 10.000 habitantes.
Las Misiones no tenían diferencias en su organización, tanto en lo urbano, social y administrativo, lograron un gran desarrollo económico, exportando a Europa yerba mate, azúcar, artesanías en madera, cuero, ganadería, explotaban la cal, ya que en las cercanías habían yacimientos de piedra caliza. Pero lo que los caracterizaba es que no manejaban dinero, sino que realizaban trueques por la mercadería que necesitaban.
Cada reducción era dirigida por dos padres jesuitas y los demás integrantes de la colectividad eran indígenas. El hombre podía casarse a los 15 años y la mujer a los 12 años, recibiendo la pareja lo necesario para emprender una familia, y una vez que tenían hijos se los educaba y mantenía por la colectividad. Fue un sistema económico, social y político que tuvo un gran emprendimiento de los jesuitas y teniendo grandes logros que terminó inquietando a España y Portugal.
Historia de la Calera de las Huérfanas
En 1767, el rey Carlos III de Borbón expulsó a los jesuitas de sus colonias en América, dejando la Estancia del Río de las Vacas a cargo de la Junta de Temporalidades de Buenos Aires. En el año 1774 la estancia es adquirida por un matrimonio español y posteriormente es entregada a un grupo religioso y se convierte en residencia de niñas huérfanas, de este momento de su historia es que obtiene el nombre “Calera de las Huérfanas”.
Años más tarde, el prócer uruguayo José Gervasio Artigas repartió estas tierras entre 40 beneficiarios, pero luego de su muerte perdieron sus derechos. Las tierras se fraccionaron nuevamente y se pusieron en venta. Con el pasar del tiempo, entre batallas y conflictos civiles, las tierras quedaron en un total abandono, las edificaciones sufrieron derrumbes, se quitaron materiales para reutilizar en otras construcciones hasta que quedaron los cimientos de lo que fue antiguamente una gran estancia y una capilla sin techo.
Fuente : Todo Uruguay – www.todouruguay.com

 

 

 

 

 

 

 

 





   
 


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