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Por. Julio C. Romero Magliocca.

   
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DEPERTEMOS DEL SUEÑO
Por. Julio César Romero Magliocca

"No hay camino para la paz, la paz es el camino" (Gandhi)

 El 30 de enero de 1948, a la edad de 78 años, fue asesinado Mahatma Gandhi por Nathuram Godse, un radical hindú relacionado con grupos ultra derechistas de la India, quienes lo acusaban de debilitar al nuevo gobierno.

En el ser humano conviven los más variados estados, habita ese guerrero que se rebela ante la injusticia , pero también el cruel hombre que despierta al lobo.
Es necesario cada vez más , prevalecer el hombre bueno , capaz de sacrificar sus logros personales para sumar sus esfuerzos para luchar por la paz desde un simple gesto.
Es necesario revolucionar el mundo con gestos humanos para contagiar a quien se dejó ganar por el lobo destructor, para tener un mundo mejor y ese esfuerzo lo debemos hacer cada uno de nosotros.
El mundo virtual del inmediatismo le está ganando al mesurado, el reflexivo, al real, aquel de los sentimientos. Es hora de comenzar a recuperar aquellos valores de antaño que cimentaron una sociedad más civilizada que esta. La tecnología se impuso, y allí como arriados tras las luminarias de los superfluo vamos nosotros resignados, envueltos en esa telaraña que nos atrapa y nos conduce…

 

 

BARRIO COLÓN EN EL RECUERDO
Por. Julio César Romero Magliocca

Llegaban las vacaciones , la túnica en una percha hasta el año que viene.
Todo era juegos para nosotros, la pelota ganaba por mayoría.
Era común juntarnos en la calle para comenzar el partido con los que estuvieran, se iban agregando a medida que los dormilones se despegaran de sus sueños.
Comenzábamos cinco contra cinco y al rato éramos como veinte para cada lado.
No había categorías el grande con el chico en una edad única.
Los partidos comenzaban pero nunca se sabía cuando terminábamos , quizás en algún momento ya exhaustos decíamos ¡¡el último gol gana!!.
Quizás en algún momento las chatas despojaban por un rato al fútbol.
Estas las armábamos con algunas maderas y rulemanes , para nosotros eran como autos de carrera en la bajada de Yegros hacia Valentín Álvarez.
Con el tiempo nos dimos cuenta que al ponerle la suela de algún zapato viejo en la parte delantera al pisar esto actuaban como frenos.
En aquellos tiempos de la década del 70, por las calles no transitaban tanto auto, incluso estos muchas veces venían despacio y esperaban la maniobra del niño.
Esos tiempos de libertad ya no volverán, la tecnología y la inseguridad con la que se vive a transformado los tiempos de juegos. Ahora todo es más solitario, mas individualista o creando amistades virtuales que el botón logran traerlos por un rato y alejarlos cuando es necesario. Jugando a la pelota ejercitábamos muchos músculos, el abrazo era un protagonista cuando un gol ocurría, era normal el festejo.
Nos caíamos y nos volvíamos a levantar , el lamento no existía. Hoy los niños cuentan con todos los juegos posibles y el aburrimiento golpea sus puertas. Todo se hace más mecánico, las muestras de alegría se dibujan en una cara riendo que la puedes colocar con un botón. Doy gracias a la vida el haber podido conocer aquella niñez sana, donde los juegos nos hacían participar a todos, sin darle mucho corte al ganar o perder , siempre al otro día estaba la revancha.

 

 

 

SOS DUEÑO DE TU RISA
Por. Julio César Romero Magliocca

"Deja volar la carcajada, arráncala desde lo más profundo, ese manantial donde guardas la risa y haz trizas esa tristeza que te invade, cuervo de mil nostalgias que vive en la carcaza, sermoneando tus sentimientos.
Vos sos más que lágrimas , vos sos más que llantos ...
El día y la vida aún es temprana para marchitar las ilusiones, la vida es temprana para morir con frutos resignados. Tras esa mirada triste vive la felicidad, allí guardada ...camina pronto , que el tiempo es hoy y no mañana...

Sacude tu cuerpo , ahuyenta tus dolores del alma, allí hay solo tristeza que refleja más tristeza, dale paso a la risa , ella viaja en una canción alegre , en un esfuerzo sano.
Visita lo que fuiste, ese museo que trae tu historia.
Canta , baila , ríe aunque te llamen loco/a , canta , baila , ríe aunque sientas que es poco.
El pájaro en su jaula canta la felicidad cercenada , sintiendo que su libertad no vive dentro  de los barrotes , sino que viaja en la magia liberada.

 

 

FIESTAS NAVIDEÑAS
Por. Julio César Romero Magliocca

 

En los primeros días de diciembre , terminaban las clases, comenzaban las vacaciones.
Recuerdo que eran tiempos del armado del “Judas” , muñeco al cual rellenábamos con pasto seco con ropas bastantes gastadas. Solo bastaba dibujarle los ojos , la nariz y la boca ya quedaba pronto para pedir monedas en su honor. Cuando se acercaban las fiestas ya contábamos con la alcancía llena por el gesto de los vecinos y transeúntes que por lo general recordando sus tiempos de niños se solidarizaban.
Los días previos a la fiesta todo era una ilusión, desde el armado del arbolito navideño con la copa de algún pino que un osado vecino cortaría haciendo equilibrios en ramas finas.
Los mismos se armaban como base con alguna lata grande de pintura rellena con tierra para que pudieran aguantar derechos, luego la guirnaldas y las viejas junto a las nuevas tarjetas navideñas, para darle el toque de nieve se le esparcía algodón a las ramas.
El día 24 de diciembre todo era jolgorio , los vecinos se visitaban para compartir un tiempo de charlas y hacer la previa a la navidad. Más tarde aprontar el fuego para hacer el asado que llevaría el tiempo necesario para casi juntarse con la hora de tirar los cohetes.
Cuando llegaba la hora justa, el límite de la noche buena y la navidad , ya se comenzaban a sentir los ruidos detonados y el olor a pólvora , el brindis de la Navidad un beso y abrazo con el deseo de felicidades. Luego los vecinos salían a saludarse, aunque la enemistad pasajera del año por alguna discusión , hacía que la fiesta borrara los rencores …todo era fiesta y risas.

 

 

REFLEXIONES EN EL CAMINO

HUMANIDAD ENCARCELADA... por. Julio César Romero Magliocca


"El mar trae un rumor suave, que golpea la roca convirtiéndola en arena, allá en la isla sentado un naufrago desarrolla un plan para salvarse, puede morir de hambre y quedar allí casi ni recuerdo...pero su ímpetu de vida golpea su pecho para enseñarle que solo el intento le trae esperanza. Una y otra vez lo piensa, escondido en su interior el miedo juega su partido, lo frena , detiene su fuga, envuelto en si mismo queda, sin fuerzas para luchar, mira el cielo esperando lo peor, hasta que entre ojos divisa una balsa de un audaz que se animara a que esta historia no se cumpla. El mar sigue su ritmo, desgasta la roca, convierte la arena haciéndola playa...Tu prisión no está en lo que te encarcela, sino en lo que te dice ...no se puede"

 

La risa como un remedio
por Julio César Romero Magliocca

"Donde está el sabor de la vida, sino en las simples cosas”
El ruiseñor nos dice Khalil Gibran , se niega anidar en la jaula para no dejarle a a sus pichones como herencia ,,, esa cárcel, esa esclavitud...
Y tus comodidades van construyendo también esa cárcel que suele aprisionarte, por momentos te hace dueño de una verdad absoluta, y más tarde un mendigo de cariño , te maquilla por un rato para la fiesta, y al rato para un velorio. El tiempo ese tesoro que se escapa de un cofre no vuelve más...
La sabiduría no es solo lo que aprendiste en esta vida , sino con cuánta humildad enfrentas el resto de tus días, para seguir aprendiendo.
Hay dolores simples que van de la mano de los golpes que tu accionar te provoca, hay otro interno que grita desde lo más profundo y se amplifica cuando en el camino va encontrando otros dolores. Pero también existe el remedio que tiñe los grises , esos dolores, y allí está la risa que descansa esperando tomar vida, en ti están los caminos para encontrarla , siempre será a partir de lo que tienes y no de lo que te falta.


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AÑORANDO VERANOS DIAS DE PLAYA
Por. Julio C. Romero



Que lindos días de playa que solíamos tener cuando niño…
Ya al amanecer nuestra madre comenzaba a aprontarnos todo, tal como si fuéramos a una excursión. Nuestra ansiedad jugaba su papel y desde temprano ya nos colocábamos en el clima de ese paseo tan lindo. No recuerdo haber usado en mi niñez algún protector para la piel, si cargábamos una sombrilla que en aquellos tiempos era de una lona gruesa, la cual no permitía pasar los rayos del sol en forma directa.

Como vivíamos en Colón, para llegar a la playa Malvín hacíamos verdaderas travesías. Generalmente el domingo era el paseo deseado por nosotros, justo el día libre para casi la totalidad de los vecinos, de esta manera el ómnibus ya pasaba lleno por la parada más cercana a nuestra casa. En muchas oportunidades casi entrabamos justos y así casi colgados, marchábamos con nuestros bolsos, sombrillas y la infaltable heladerita para preservar el refresco frio.

Cuando llegábamos cercanos a la playa el ómnibus transitaba ganando metros y nosotros divisando el agua y la arena tan ansiada. Por fin llegamos ahora si luego de tanto sacrificio, lo único que queríamos como niños, era meternos en el agua para sentir ese placer ante tanto calor. Una vez instalados nuestros padres, venían los infaltables consejos para que no nos perdiéramos, ni que la peligrosidad de las olas hiciera otro tanto. Era común en la playa de Malvín, ver a los vendedores ambulantes anunciar sus ofertas, es por ello que el infaltable heladero deleitara nuestros oídos ofreciendo su mercancía, nosotros como provocando la compra mirábamos a nuestros padres, que al instante nos decían ¡¡recién comiste!!- ¡¡querés una fruta!!

Prontamente llevábamos la pelota al agua y ahí jugamos hasta que nuestra piel quedaba arrugadita.
Ahora si a merendar nos llamaba nuestra madre…por ahí un refuerzo de pan con mortadela se entreveraba con la arena, un rico jugolín saciaría nuestra sed por un rato.

Cuando el sol comenzaba a descansar en el agua, era el preciso momento de emprender el retorno a nuestra casa, nosotros tan cansados y satisfechos por tantos juegos ayudábamos a desarmar la sombrilla, y juntar todo. Cuando creíamos que había terminado todo, advertíamos como se preparaba todo para dar cine en la arena casi al borde del agua, todo se prolongaba un tiempo más.

 

Al llegar a la parada para esperar el ómnibus de retorno, nuestros ojos sorprendidos denunciaban que casi todos habían tomado la decisión a la misma hora, colas y colas esperando hasta que por fin nuestros pies de nuevo pisaban el coche que nos conduciría nuevamente a nuestros hogares, atrás quedaba la playa casi desierta , esperando nuestro regreso…

 

UNA HISTORIA VERÍDICA

Su nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre. 
Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. 
Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, encontró hasta la cintura en el estiércol húmedo y negro a un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. 
Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble, elegantemente vestido, salió y se presentó como el padre del muchacho al que el granjero Fleming había ayudado. 
"Yo quiero recompensarlo", dijo el noble. "Usted salvó la vida de mi hijo". 
"No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice", el granjero escocés contestó. 
En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la cabaña. "¿Es su hijo?" el noble preguntó. 
"Sí", el granjero contestó orgullosamente. 
"Le propongo hacer un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos". 
Y el granjero aceptó. 
El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y, al tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary's Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina. 
Años después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvo su vida esta vez? ..... La penicilina. 
El nombre del noble? Sir Randolph Churchill. El nombre de su hijo? 
Sir Winston Churchill. 
Alguien dijo una vez: 
Lo que va, regresa. 
Trabaja como si no necesitaras el dinero. 
Ama como si nunca hubieses sido herido. 
Baila como si nadie estuviera mirando. 
Canta como si nadie escuchara. 
Vive como si fuera el Cielo en la Tierra. 

 

EL PESCADOR Y EL EMPRESARIO

“Un hombre rico, empresario, bien vestido, ropas caras y talante derrochador, iba paseando por el puerto, cuando se encuentra con un modesto pescador. El pescador trabajaba en sus redes y en su pequeña barca y tenía un cubo lleno de un montón de peces recién pescados. El rico empresario le preguntó:

– Oiga, ¡usted tiene mucha maña! ¡Parece un pescador muy bueno! Usted solo y con esta pequeña barca ha pescado muchos peces. 

¿Cuánto tiempo dedica a la pesca?
El pescador respondió:
– Pues mire usted, yo la verdad es que nunca me levanto antes de las 8:30. Desayuno con mis hijos y mi mujer, acompaño a mis hijos al cole y al trabajo, luego voy tranquilamente leyendo el periódico hasta el puerto, donde cojo mi barca para ir a pescar.

Estoy una hora u hora y media, como mucho, y vuelvo con los peces que necesito, ni más ni menos. Luego, voy a preparar la comida a casa, y paso la tarde tranquilo, hasta que vienen mis hijos y mi mujer y disfrutamos haciendo juntos los deberes, paseando, jugando. Algunas tardes las paso con mis amigos tocando la guitarra.

– ¿Entonces me dice que en solo una hora ha pescado todos estos peces? ¡Entonces usted es un pescador extraordinario! ¿Ha pensado en dedicar más horas al día a la pesca?
– ¿Para qué?
– Pues porque si invierte más tiempo en pescar, 8 horas, por ejemplo, usted tendría 8 veces más capturas, y ¡así más dinero!
– ¿Para qué?
– Pues con más dinero usted podría reinvertir en una barca más grande, o incluso contratar a pescadores para que salgan a faenar con usted, y así tener más capturas.
– ¿Para qué?
– Pues con este incremento de facturación, ¡su beneficio neto sería seguro envidiable! Su cash flow sería el propicio para llegar a tener una pequeña flota de barcos, y así, hacer crecer una empresa de pesqueros que le harían a usted muy muy rico.
– ¿Para qué?
– ¿Pero no lo entiende?

Con este pequeño imperio de pesca, usted solo se tendría que preocupar de gestionarlo todo. Usted tendría todo el tiempo del mundo para hacer lo que le venga en gana. No tendría que madrugar nunca más, podría desayunar cada día con su familia, podría acompañar a los niños al cole, jugar con ellos por la tarde, tocar la guitarra con sus amigos…”

¿Y no es eso lo que estoy haciendo ahora mismo? -concluyó el pescador.

 

 

 

REVOLUCIÓN MUNDIAL...

Al mundo le falta revoluciones, no hablo la de las armas...
Hablo de aquellas que nos hacen más humanos, las que están relacionadas a los sentimientos, a erizar la piel con la sensibilidad de una acción.
Cada vez más nos transformamos en hijos de la vorágine consumista que nos consume, desde los sentimientos hasta hacernos presos que solo buscamos conquistar "cosas" materiales , vacías, con luces sí pero que se apagan con el tiempo.
En esa lucha interna por conquistar , la luna , volar a marte y orbitar la tierra , se ha olvidado de viajar a su interior para descubrirse con aciertos y errores pero corregibles hasta el último día de su vida.
A este mundo le falta revolucionarios que verdaderamente revolucionen a partir de su compromiso con la naturaleza y su entorno, que busque recuperar lo que hemos destrozado durante todo este tiempo.
Existen personas valiosas que son el contrapeso a tanta desigualdad, a tanta injusticia , a tanta sangre derramada, a muchos de ellos ni siquiera conocemos porque no tienen el gran marketing , sin embargo personas valiosas que hacen ver que la esperanza no ha muerto con su acción.
Hemos conquistado desarrollar como nunca en poco tiempo la tecnología que nos alcanza a nuestras manos todo aquello para comunicarnos, pero no hemos encontrado la chispa que nos indique el porque llegar al otro entregando nuestra mano para contar con nuestro esfuerzo y sabiduría.
El egoímo se transformó en un antivalor que viaja en nuestros adentros y que lucha por salir para mostrar la peor cara.
La codicia por alcanzar lo material hasta el infinito, sin ver quien queda a nuestros pies es un veneno que aun no ha encontrado el antídoto.
Intentemos cambiar este mundo de plástico, intentemos ser parte de esa revolución que realmente revolucione para ser más humanos, sin perder de vista que somos en este planeta, huéspedes por un ratito.

 

 

MARCONI LA TIERRA OLVIDADA
Por. Julio César Romero Magliocca

Por el año 1950, debido a la gran crisis económica principalmente en la campaña mucha gente deja esa tierra laboriosa para llegar hasta la gran ciudad como última tabla de salvación a su momento económico. Muchos llegan a la zona de Aparicio Saravia, extensiones de tierras que se encontraban en situación de remate son ocupadas por el rancho. Esta era una vivienda precaria que se levantaba con puntales, chapas, cartón y nylon. Esta vivienda de emergencia era levantada de esta forma porque se podía levantar y colocar en otro lugar en caso de expulsiones. Como en su mayoría los habitantes de estos rancheríos venían de la campaña, traían consigo la impronta del carro y el caballo, la cría de chanchos era un complemento para la otra tarea que era recolección, clasificación y posterior venta en los depósitos del barrio (grandes galpones acopiadores, donde se compraba el material, cartón y todo aquello que lo recolectores traían en sus carros). Por la década del 60 se construyen viviendas de material, bastantes precarias con grandes tanques como depósito de agua cada tanto en algunas sendas. Pero el bordado de pobreza sobre Aparicio Saravia fue la tierra de mis vecinos, cuando logro mudarme al barrio. Como llegamos en tiempos de dictadura año 1981 no se veían gente en las esquinas hasta altas horas de la noche. Pasan unos años, por el 83 se veía desflecar esa triste dictadura y comenzaban de a poco las libertades. Lentamente se recomponía el sistema político que habilitaba de alguna manera luego de negociaciones un nuevo período electoral. Si bien antiguamente los vecinos comentaban cuando se acercaban los políticos notorios a buscar su voto al barrio no lo hacían con sus manos vacías. A cambio de colocar un cartel del partido del visitante, se traía una damajuana de vino, unos chorizos, un poco de música y como que el acuerdo ya quedaba sellado de alguna manera. El que tenía más suerte, recibía una tarjeta de algún connotado dirigente para poder entrar en la vida laboral. Pero volviendo al período posterior a la dictadura, eso lo vieron mis ojos, se reiteraba lo de los chorizos, el vino y una comida apetitosa de un asado y allí la charla, el contagio para nuclear gente a través del fútbol sin dudas de mayor impacto, con la promesa de un buen equipo para el club. Sin dudas que siempre fueron así, los políticos a los barrios carenciados, llevan la luz por un ratito. Es solo para el día que emiten su discurso inundado de promesas. En el tiempo se perpetuo la pobreza en nuestro país, como para tener un bolsón de donde sacar los votos que definen una elección, porque realmente no se soluciona el problema de fondo, sino que se maquilla su situación. Un plaza por acá que vale u$s 2:000.000 (será así?), cuando con menos plata o empleando la misma se pueden hacer muchas más cosas. Estos barrios necesitan acompañamiento cierto, no que venga en época electoral entre pompas un connotado político a colocar un farol para iluminar su discurso, y cuando se terminan los aplausos descolgarlo y dejar la oscuridad de nuevo. Se necesitan centros de estudios, incluyendo escuelas de oficios, dando verdaderas herramientas para luchar en este mundo tan competitivo que vivimos. Cuando éramos chicos recuerdo usar los pantalones con rodilleras, y remendados pero limpio. Hoy los medios te colocan por las ventanas estúpidas de una TV , la carrera por ser un crack pero si tenes los elementos necesarios para serlo. Un buen auto, el mejor celular y varios etc. más. El no puedo que nos hacían ver nuestros padres, posibilitaba que no faltara el alimento, la vestimenta o todos aquellos artículos de primera necesidad. Teníamos nuestros tiempos vigilados, guiados cuando nos torcíamos por un rato. Lo que pasó en el MARCONI, puede explotar en cualquier barrio si no se atiende a tiempo, es hora de hacer una gran autocritica y emplear los dineros públicos de la mejor forma, para dar en el clavo con lo que se quiere lograr, sino son solo buenos intentos, teóricos nada más…


(Nos encontramos si Uds. así lo quieren en esta sección con Raíces de Agosto 2016)


LA ORUGA

Mari era una oruga como cualquier otra y al igual que la mayoría de su especie, esperaba el gran día de convertirse en una hermosa mariposa para volar a lo más alto del jardín y disfrutar más de toda la naturaleza.  Cada día Mari se quedaba mirando al cielo y soñaba con el gran día de volar alto, ella sentía que ya era hora de partir y buscar un lugar muy hermoso en donde pudiera ser verdaderamente feliz y sin una vida tan monótona. Un día Mari decidió partir con otras orugas hacía otro lugar del jardín, todas buscaban una hoja perfecta para iniciar con la metamorfosis que cambiaría su aspecto para siempre. El gran día había llegado y Mari se sentía muy ansiosa por llegar a ser esa hermosa mariposa que siempre había soñado. Ese día todas las orugas se aferraron a diferentes hojas que escogieron por propia voluntad. Para su mala suerte ese día se desató una gran tormenta y todo se complicó mucho hasta el punto de tener que aferrarse fuerte a las hojas para no morir. Las orugas estaban muy tristes y ya no querían esperar más para ser mariposas. Mari duró mucho tiempo aferrada a las hojas hasta que un día despertó siendo diferente. Tenía unas grandes y enormes alas que le permitían ver el jardín desde otro lado; todo era muy hermoso, colorido y lleno de vida. Mari y sus amigas empezaron a volar muy alto y vieron que la naturaleza era demasiado hermosa, sentían que la libertad era un sueño, se imaginaban viajando muy lejos y disfrutando de todo lo que ahora podían observar. Por fin el sueño de las orugas se había hecho realidad, ahora eran hermosas mariposas volando libres en el viento y sintiendo la verdadera felicidad. Mari comprendió que nunca se debe desistir ante una dificultad, porque tras la tormenta siempre aparece un día soleado, hermoso y listo para volver a soñar.

 

EL BURRITO

Un día, el burrito de un campesino se encontraba jugando como de costumbre al lado del pozo. En uno de sus saltos y descuidos, el pobre burrito cayó dentro del pozo y se puso muy triste al ver que era casi imposible salir. El animal duró largas horas llorando y sintiendo que era inútil querer salir de allí porque el lugar era muy profundo y él no tenía la fuerza necesaria para hacer el impulso a su salida. El campesino duró largo rato tratando de sacarlo de aquel lugar y no tuvo éxito. Cansado y pensando que era inútil seguir luchando por aquel burro, decidió que el animal ya era demasiado viejo y el pozo estaba demasiado seco como para seguir esforzándose. Llegó a la conclusión que no valía la pena sacar el burro así que decidió tapar el pozo con tierra. El campesino llamó a todos sus vecinos cercanos y les pidió el favor de ayudar a sepultar el burrito para cerrar de una vez ese pozo que ponía en riesgo la seguridad de todos. Casi todos los vecinos llegaron a ayudar y empezaron a lanzar grandes cantidades de tierra al pozo. El burrito se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró fuertemente, pero después de un rato todo se tranquilizó. Los pobladores pensaban que el burro ya había muerto, pero a medida que tiraban tierra al pozo se daban cuenta de un sonido extraño. Cuán grande fue la sorpresa de todos al ver que el burrito estaba haciendo algo increíble a medida de que todos lanzaban tierra. El burro se sacudía la tierra y daba un paso hacia arriba para estar cada vez más cerca de la salida, todos seguían llenando el pozo de tierra y al final se sorprendieron al ver como el burro logró salir de aquel lugar y corriendo feliz por todo el campo.

La vida nos pone situaciones como la que vivió el burro y tratará de lanzarte tierra para destruirte. Lo más importante es ser perseverante, sacudirse la tierra y siempre dar un paso hacia arriba.

 

LA ESCLAVITUD EN URUGUAY - EL CASERIO DE LOS NEGROS


Hasta treinta años después de la fundación de Montevideo, la raza africana no se conoció en esta ciudad, dicho sea con perdón de algún geógrafo moderno. Recién en 1756 arribó aquí un buque con negros de Angola, primera importación de esa mercancía de carne humana. Se permitió su depósito en tierra, resultando de ello una epidemia de que fueron víctimas muchos habitantes de la ciudad, y los más de los negros introducidos, quedando de estos pocos sobrevivientes. El 67 vino otro buque con negros bozales, como los de la primera expedición. Diose permiso para el desembarco, destinándose un horno de fábrica de adobe en extramuros, cercano a las fuentes de aguada pública, para su depósito. Con lo ocurrido once años antes con los primeros venidos, el vecindario se alarmó, temeroso que se reprodujese la peste, y el Cabildo representó al Gobernador La Rosa, que se obligase al capitán de la nave importadora a llevarlos a la costa del Cerro, donde pusiese hospitales en barracas, lejos de comunicación con el vecindario. Pasó mucho tiempo sin que arribase a estas playas ningún buque negrero, con esa carga. Al tenerse noticias de la próxima venida de buques negreros de la Compañía de Filipinas, en 87 , el Cabildo se puso en guardia, velando por la salud pública, y más que de prisa trató de tomar medidas preventivas, que el miedo guarda la viña, acordando que incontinentemente se intimase al apoderado de la Compañía de Filipinas, que dispusiese habitación bastante y aparente para su depósito ; en la boca del arroyo del Miguelete , hacia la parte del Cerro, donde en efecto procedió la compañía a la construcción del establecimiento que se conoció por Caserío de los negros. Este establecimiento, donde se depositaban en cuarentena los negros importados de la Compañía de Filipinas, ocupaba una manzana de terreno , bajo muro, teniendo en el centro cinco piezas edificadas, dos grandes almacenes, cocinas etc. techo de paja. Por mucho tiempo , sirvió para depósito de los pobres negros condenados a la esclavitud.
(fuente : Isidoro de María de “Montevideo Antiguo”)

 

 

 

 





   
 


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