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Padre Cacho

Siervo de Dios

   

   

Cacho

 

 

 

DOCUMENTO VATICANO - ver aquí >

 

ECOS DE LA PRENSA URUGUAYA - ver aquí >

 

 

El Padre Cacho, un camino de santidad
Mi vecino el Siervo de DiosEl por. Julio César Romero Magliocca


l padre Cacho


El padre Cacho
Recientemente la Iglesia uruguaya recibió la notificación por parte del Vaticano, que Isidro Ruben Alonso Alonso, por todos conocido por Padre Cacho, se consagraba Siervo de Dios, dando curso a los trámites de canonización, lo que transformaría en poco tiempo ser el primer Santo uruguayo.
Nací en un barrio a las afueras del centro de Montevideo de nombre Colón, allí cerca de casa existe aún la casa del ex Presidente Idiarte Borda, con otras casas quintas enormes transformando a la zona residencial de un nivel superior a otras zonas.
Allí viví mis primeros 14 años de vida, hasta que un día debí mudarme. El camión de la mudanza me recorría por la zona más pobre de Montevideo, casas muy humildes bordaban al Bulevar Aparicio Saravia.
Nada sabía aun que allí vivía un vecino sacerdote que había dado su paso trascendental de dejar su parroquia para irse a vivir junto a los pobres.
Mis vecinos como lo de este sacerdote en su gran mayoría vivían de la recolección de residuos en búsqueda de materiales, los cuales luego de venderlos en los grandes depósitos a cambio de unos pesos flacos, le permitían un poco más que la comida diaria.
Este sacerdote al poco tiempo de llegar, ya se había transformado en un referente muy importante del barrio, debido a su despliegue por cambiar la realidad de esta gente humilde. Su vocación religiosa lo hizo llegar hasta ahí por un llamado de Dios, pero ahora se sumaban el de sus hermanos, los pobres.
El primer logro que tiene el barrio es la construcción de un centro comunal en donde los vecinos se pudieran reunir para trabajar en las mejoras del barrio, colocar allí grandes piletones para lavar la ropa y traer el agua corriente.
Luego llegaría con los estudiantes de veterinaria, la fundación de la primera veterinaria para atender los caballos de los clasificadores, y atender los animales entre ellos hacer un censo de cerdos, otro de los ingresos para esta gente humilde.
Se crearon talleres de herrería, cestería y carpintería, salones comedores y guarderías para atender los niños de estos clasificadores, quienes hacían un camino penoso revolviendo las bolsas, buscando lo valioso que le permitiera vender luego.


http://www.periodistadigital.com/imagenes/2017/02/27/foto-de-la-familia-del-padre-cacho.jpg


No se dejó de lado la atención sanitaria de los habitantes, para ello se fundaría una policlínica. Cacho y un ejército de colaboradores honorarios transformaban al barrio.
Con mucho esfuerzo y ayuda de la Iglesia Mundial, se consiguieron los primeros fondos para modificar la vivienda humilde (rancho, se construía con postes de madera, chapas y cartón), por una casa de material.
Cacho recuerda que el barrio le pide la misa, para un miércoles sin entenderlo mucho, los vecinos le recordarían que ese día habían recibido el hogar más digno (la construcción de las primeras casitas de material), de alguna manera había que agradecerle a Dios.
Sin dudas que por su despliegue, su convivencia de 14 años entre la gente pobre, Cacho sacaría muchas lecturas de su experiencia, entre ellas el don de la paciencia para poder luego sacar el diagnostico de ese gran dolor que produce la pobreza.
Con el tiempo Cacho enferma de cáncer de estómago, y debe marchar del barrio para el hogar sacerdotal, el escribiría en su diario:
Fecha 8 de junio de 1992 - "El médico ha sido claro , ¡cáncer de estómago! , es necesaria la cirugía. Bueno estamos en tus manos divinas Señor, daremos el paso hacia donde tu quieras y cuando tu lo quieras."
Fecha 9 de junio de 1992 - "Cinco médicos hablaban entre ellos , luego se nos acercó uno y dijo: "hemos resuelto no operar" ¡cáncer e inoperable!
Pero tu Señor, realizas otras cirugías que son amor, pues a él me entrego."

El 4 de setiembre de 1992 se produce la muerte de Cacho, se apronta todo para la misa de cuerpo presente en la Parroquia Sagrados Corazones de Jesús (en el barrio las Acacias, próximo al barrio dónde vivía Cacho).
Mientras tanto en el barrio, los clasificadores (vecinos humildes ), acondicionaban el mejor caballo blanco del barrio el que era cepillado, pulido los arneses de bronce y se buscaba el mejor carro.


http://www.periodistadigital.com/imagenes/2017/02/27/sepelio-del-padre-cacho.jpg


En el momento de marchar al cementerio, se acercan los funcionarios de la empresa fúnebre, pero se le adelantan los vecinos para tomar el féretro y subirlo a el hermoso carro acondicionado con flores para llevarlo de paseo por las comunidades en las que Cacho había trabajado. Hombres curtidos y mujeres doloridas todos llorando la partida de este gran hombre, los niños desparramaban los pétalos de las flores donadas por otros vecinos del barrio, el cajón vestido con la bandera uruguaya, daban el último adiós. Los vecinos despedían al unísono con un "Se nos fue un Cacho de Dios"...


Durante mucho tiempo esas palabras resonaban en mi cabeza, con la promesa de algún día reunir una biografía que le diera vida a esa vida ejemplar.
En el año 2012 luego de 10 años de arduo trabajo, nacería la primera biografía de Cacho, su nombre Un Cacho de Dios.
El libro luego de entregarlo en la Nunciatura Apostólica en Montevideo, llegaría al Vaticano para que el Papa Benedicto XVI, le diera Bendición Apostólica, más tarde también lo haría el Papa Francisco.
Este libro sin dudas, luego de una maratón mediática en la prensa uruguaya, impulsó a la Iglesia para reunir todo el material necesario para ingresar la causa de canonización, la que fue aceptada en los primeros días de febrero por el Vaticano.

 

 

 

   
 


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